Mostrando entradas con la etiqueta pesadilla en la calle elm: el origen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pesadilla en la calle elm: el origen. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de mayo de 2010

"Pesadilla en la calle Elm: El Origen" o la peor forma de mandar al infierno a Freddy

Wes Craven, Robert Englund y Heather Langenkamp deben estar bailando en trencito y brindando con buen whisky porque ya saben que son irreemplazables y que la saga de Pesadilla en Elm Street nació y murió con ellos.
¿Por qué digo esto? Porque Samuel Bayer (el nuevo director), Jackie Earle Haley (el nuevo Freddy) y Rooney Mara (la nueva heroina) no logran que el esperadísimo y ultrapromocionado remake del primer episodio de la saga ochentera -convenientemente rebautizado como Pesadilla en la calle Elm: El Origen- tenga la contundencia de la obra original.
Muchas cosas han cambiado en 26 años y, salvo contadas excepciones, las películas de terror han bajado de nivel. Y para el mal de los fanáticos de Freddy Krueger, esta nueva pesadilla no está en el saco de las excepciones.
Pesadilla en la calle Elm: El Origen se aleja de la creación de Wes Craven, a pesar de que en la sinopsis tenga mucha similitud: un misterioso hombre quemado y con un guante que termina en cuchillos aterroriza en pesadillas a los adolescentes de la calle Elm, quienes pronto se darán cuenta que pueden morir en la realidad si mueren mientras duermen.
La premisa que Craven llevó con maestría a la pantalla grande, Samuel Bayer la recicla para brindar una película a la que ni siquiera sus cambios argumentales, personajes nuevos y efectos digitales le dan vida.
Tanto la estructura narrativa como los personajes se han adaptado de manera muy ligera para estos tiempos, y en esta adaptación se ha perdido la esencia del filme ochentero, que tuvo mucho de terror, un interesante guiño al género policial y una angustiante carga de thriller sobrenatural.
Rooney Mara es la nueva Nancy, pero en ningún momento se parece a la Nancy rebelde y problemática que interpretó Heather Langenkamp. Es, más bien, una especie de emo con actitudes similares al obsesivo niño de El Aro. Lo peor de todo para Mara es que sus compañeros de reparto con los que más interactúa no la ayudan. Si a esto se le suma la ausencia del padre policía -personaje de gran importancia en el filme ochentero- y los cambios en la historia de cada personaje, la heroina pierde toda su razón de ser.
Lo contrario pasa con Jackie Earle Haley, quien con el papel del maléfico Freddy se convierte en lo más rescatable de la película. Sin embargo, su actuación no logra sacar a flote esta pesadilla ni dejar en el recuerdo a Robert Englund, actor que hizo de Freddy un ícono del cine de terror.
Si buscas suspenso y sarcasmo en este remake, no los encontrarás. Si buscas ver la "actualización" de situaciones clásicas como el teléfono con lengua, el géiser de sangre, el ahorcamiento con la sábana o la extraña desaparición de la madre de Nancy, mejor quédate en casa. Pesadilla en la calle Elm: El Origen sólo sirve para demostrar que los ejecutivos de Hollywood no pueden dormir por tratar de hacer dinero a costa de franquicias exitosas que no necesitan versiones nuevas para conservar su popularidad. Quizás sea tiempo de que se duerman y Freddy los visite. Cantemos en coro. Uno, dos, ...

Mi calificación: 2.1 de 10