martes, 4 de mayo de 2010

Elige el mejor episodio de "La Guerra de las Galaxias"

Mayo es el mes de las espadas láser, Darth Vader, Luke Skywalker y demás seres que pueblan los seis episodios de La Guerra de las Galaxias, la franquicia creada por George Lucas a fines de los setenta y que hasta ahora sigue cosechando fans, generando jugosas ganancias para el director y mermando los bolsillos de sus atribulados admiradores.
Según algunos, hoy se celebra el Día de Star Wars. Y según otros -sobre todo aquellos que viven en Los Angeles-, es el 25 de mayo porque en ese día de 1977 se estrenó la primera película de la saga.
En fin. Mientras los fans convictos y confesos de R2D2 se ponen de acuerdo, aquí les adjunto una pequeña encuesta para saber cuál de todos es el mejor filme de La Guerra de las Galaxias. ¿Ganará alguna de las tres primeras películas o sus conocidas y criticadas precuelas? Tú eliges.




Tu película favorita de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS es...
Episodio I: La Amenaza Fantasma
Episodio II: El Ataque de los Clones
Episodio III: La Venganza de los Sith
Episodio IV: Una Nueva Esperanza
Episodio V: El Imperio Contraataca
Episodio VI: El Retorno del Jedi
Ninguna
Ver Resultados

lunes, 3 de mayo de 2010

Periodistas valientes en tres películas

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, este artículo va dedicado a la memoria de aquellos periodistas que perdieron la vida en su búsqueda de la verdad, y al esforzado y valioso trabajo que realizan algunos a pesar de las presiones y la idiotez de sus gobernantes.

A continuación una corta lista de tres películas basadas en casos reales, en las que los periodistas jugaron roles fundamentales para revelar las sucias jugadas de un presidente para mantenerse en el poder, recoger la denuncia de un ciudadano sobre las sospechosas acciones de una tabacalera o hacer que las leyes sean más drásticas con los traficantes de drogas.



TODOS LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE (1976), de Alan J. Pakula

Gracias a la investigación de Carl Bernstein y Bob Woodward, periodistas del Washington Post interpretados por Dustin Hoffman y Robert Redford, el presidente estadounidense Richard Nixon pasó a la historia como un símbolo de la corrupción. Lo que parecía un robo en el local del partido de la oposición, sólo fue el comienzo de uno de los escándalos políticos más recordados del siglo pasado: Watergate. Nixon y sus allegados pagaron con sus cabezas y la vergüenza pública toda la serie de fraudes, abusos y crímenes en contra de sus adversarios.


EL INFORMANTE (1999), de Michael Mann
O la película por la que Russell Crowe debió ganar el Óscar. ¿Cuál fue su personaje? El ex funcionario de una poderosa tabacalera que decide revelar una oscura verdad en un programa de televisión: que la empresa para la que trabajaba añadía sustancias adictivas a los cigarillos. Aunque el periodista Mike Wallace (Christopher Plummer) y su productor (Al Pacino) ceden ante las presiones de la poderosa compañia, la verdad termina imponiéndose y hundiendo a la misma.


VERONICA GUERIN (2003), de Joel Schumacher

La vida es el precio más alto que un periodista puede pagar por llegar a la verdad y mantenerse fiel a sus principios. Ese fue el precio que pagó Veronica Guerin, periodista irlandesa cuyas investigaciones sobre el crimen organizado y el tráfico de drogas en su país tuvieron un fatal desenlace. Pero su muerte no fue en vano: el Parlamento de Irlanda modificó una ley para congelar los bienes de los sospechosos de narcotráfico y además forzó a algunos traficantes a salir de la capital debido al rechazo de los ciudadanos. Si bien no es una gran película, la interpretación de la siempre eficiente Cate Blanchett es motivo suficiente para verla.

viernes, 30 de abril de 2010

"Iron Man 2": El hombre de hierro se empieza a oxidar

La primera adaptación cinematográfica de Iron Man fue una verdadera sorpresa. Le fue muy bien en la taquilla, los espectadores -muchos de los cuales conocían muy poco del personaje- salieron contentos y una muy considerable cantidad de críticos le dieron su visto bueno. Al ver que habían cabos sueltos, todo el mundo pidió continuación.

Y dos años después llega Iron Man 2, la esperada secuela en la que Jon Favreau narra las consecuencias de las acciones heroicas del multimillonario Tony Stark, sobre todo después de revelar la identidad de Iron Man. Paz mundial, portadas de revistas, entrevistas y apariciones son la cara buena de la moneda; pero por otro lado, Stark tendrá que enfrentar al gobierno que quiere apoderarse del traje, a su deplorable estado físico y a su excéntrica personalidad. Por si eso fuera poco, la aparición de un nuevo villano y el auspicio que éste tiene por parte de la competencia complicarán su situación y pondrán en duda su papel de héroe ante los ojos del público.

La fórmula que hizo inolvidable al primer Iron Man se vuelve a aplicar en esta película: se conserva el reparto original (salvo un cambio no conveniente), se incluyen efectos visuales sorprendentes y además se mantiene la socarronería de su protagonista. Pero no todo funciona a la perfección, y el último punto es un arma de doble filo: sin bien Robert Downey Jr. es un actor con gran carisma y presencia, su personaje parece no evolucionar ni siquiera en los momentos dramáticos que enfrenta y, lo que es peor, a veces se tiene la sensación de no ver a Robert interpretando a Tony, sino a Robert jugando a ser él mismo.

La inclusión de Mickey Rourke, Sam Rockwell y Scarlett Johansson en los roles de Ivan "Whiplash" Vanko, Justin Hammer y Natasha "Viuda Negra" Romanoff, respectivamente, son atractivos para la audiencia. Sin embargo, Rourke no colma las expectativas como el villano de turno, limitado en sus apariciones y no siempre para poner en aprietos al héroe, salvo en sus dos enfrentamientos. Lo contrario pasa con Rockwell, a quien se le debe muchas de las escenas cómicas, y Johansson, quien se roba el show y opaca a todos los personajes que osan aparecer en sus escenas, incluido el mismísimo Robert Downey Jr. y Gwyneth Paltrow, el otro personaje femenino importante en la película.

Pese a las deficiencias mencionadas y a una estructura narrativa que cae en lo redundante, Iron Man 2 le da a Jon Favreau -en su condición de director- una nota aprobatoria en su intento de iniciar una nueva saga cinematográfica. Aunque claro, muchos esperábamos más de esta secuela. Ojalá el superhéroe regrese en un tercer episodio para poner las cosas en orden y con el celebérrimo traje en mejor estado.

Mi calificación: 6.2 de 10