domingo, 3 de julio de 2011

"Transformers 3": El lado hueco del metal

En más de veinte años de carrera, el único gran mérito de Michael Bay es haber aplicado la fórmula hollywoodense noventera para romper la taquilla: imágenes en movimiento -con una sobredosis de acción y una discreta inyección de humor- que pretenden alargar por más de dos horas un argumento cuya resolución se deduce en tres minutos. A esta premisa no escapa TRANSFORMERS 3: EL LADO OSCURO DE LA LUNA, filme que continúa la eterna lucha entre los Autobots y los Decepticons para salvar o destruir el mundo, respectivamente. Adicional a este hecho que todos conocen, asoma un personaje de importancia vital para héroes y villanos: Sentinel Prime, el mentor del Gandhi metálico Optimus Prime, el cual posee la clave para poner fin a la guerra de los robots extraterrestres y devolver el esplendor que el planeta Cybertron tuvo milenos atrás.

Como es de suponerse, este tercer episodio no ofrece cambios sustanciales respecto a su argumento que, al igual que en sus dos antecesoras, permanece ahogado en la orgía de efectos visuales y en los dilemas inverosímiles de personajes a quienes, paradójicamente, les falta personalidad y espíritu.

Sin embargo, Michael Bay intenta llenar esos huecos ubicando a los orígenes de su relato en dos hechos históricos: la llegada del hombre a la luna (y el ficticio descubrimiento de los robots extraterrestres en su superficie) a finales de los años sesenta y, posteriormente, el desastre nuclear en Chernóbil (perpetrado supuestamente por los Decepticons) a mediados de los ochenta.

Obviamente, ninguna de estas forzadas inclusiones logran darle complejidad a la volátil trama y el elemento sexy, personificado por la angelical Rosie Huntington-Whiteley, tampoco logra colmar las expectativas, al punto de que se extraña la presencia de la escultural Megan Fox como la acompañante del tambaleante e inmaduro personaje de Shia LaBeouf.

Lo peor es que Optimus Prime ni siquiera tiene un enfrentamiento memorable en este episodio, a pesar de que hay villanos lo suficientemente poderosos para darle la batalla. Es increíble que el perturbador Driller o el archimalvado Megatrón perezcan de un solo golpe propinado por el líder de los Autobots, una acción que no necesitaba ejecutarse casi al final de la película. Si eras seguidor(a) de la serie ochentera, TRANSFORMERS 3: EL LADO OSCURO DE LA LUNA será una caricatura decepcionante que, seguramente, en menos de dos años tendrá su continuación. Claro, siempre y cuando el proceso de oxidación de la franquicia no haya llegado a su fin.

Mi calificación: 2.7 de 10

domingo, 19 de junio de 2011

Siete papás inolvidables

Si bien el Día del Padre no ostenta la popularidad astronómica del Día de la madre (¿por qué será, no?), bien se merece que esta Rata le dé un espacio con una apretadísima -y arbitraria- lista de papás que dejaron su huella con una película. Veamos.

EL GRAN PEZ (2003)
Nada como una película de Tim Burton para describir la conflictiva relación entre padre e hijo. Si bien esta característica se encuentra inmersa en casi toda la filmografía de este visionario cineasta, el retrato del excéntrico Edward Bloom (interpretado por Albert Finney y Ewan McGregor) escapa a la oscuridad gótica de sus otras películas, pero a pesar de acercarse a la muerte, mantiene el misterio de su identidad que sólo podrá revelar su hijo. Así, EL GRAN PEZ se convierte en una hermosa fábula capaz de revivir los momentos infantiles guardados en la memoria de un adulto.

EL PADRINO (1972)/ EL PADRINO 2 (1974)
La obra maestra de Francis Ford Coppola nos regaló lo que podríamos definir como el patriarca por excelencia: Don Vito Corleone o, mejor dicho, Marlon Brando en su actuación más memorable. Un extraño sentido de la justicia, la capacidad de decir la frase correcta en el momento correcto y una voz aguardientosa son, quizás, las características más resaltantes de este capo de la mafia. Inolvidable.

BUSCANDO A NEMO (2003)
La gente de Pixar tiene una amplia galería de figuras paternales. Sin embargo, el pez payaso Marlin es uno de los más trabajados, tanto en sus gestos como en su personalidad. Sobreprotector, metiche, pero siempre anteponiendo el bienestar de su hijo al suyo, hace que este anaranjado personaje se apodere de los corazones y simbolice, en cierto modo, el ideal del padre sacrificado que se tiene en esta parte del planeta.

STAR WARS (1977-2005)
Desde mi punto de vista, la saga creada -e innecesariamete alargada- por George Lucas es inconsistente. Pero hay un elemento que mantiene el interés y este es, aparte de los efectos visuales, la complejidad que guarda el Jedi atraido por el lado oscuro de la Fuerza: Darth Vader. La revelación de su identidad al final de EL REGRESO DEL JEDI es, sin duda alguna, una de las escenas más memorables que nos haya dado el cine estadounidense.

SECRETO EN LA MONTAÑA (2005)
Si bien puede cuestionarse la inclusión del filme de Ang Lee en esta lista, hay algo que se puede rescatar: el hecho de ser homosexual o bisexual no es impedimento para tener hijos y formar una familia, aunque a futuro las consecuencias sean devastadoras en el plano social y afectivo. Ennis Del Mar (Heath Ledger) y Jack Twist (Jake Gyllenhaal) encarnan a esos seres en busca de identidad, y de tolerancia en un entorno machista.

BATMAN (1989-2012)
El Hombre Murciélago es uno de los personajes más fascinantes del mundo de las historietas, pero parte de su crecimiento no sería posible si el buen Alfred no estuviera de su lado. El fiel mayordomo, que ha sido interpretado por figuras como Michael Gough y Michael Caine, no sólo le prepara la comida y alimenta de información al complicado Bruce Wayne, sino que también le sirve de pañuelo de lágrimas y acertado consejero, pero sobre todo, como un verdadero padre. Entrañable.

LA VIDA ES BELLA (1998)
La cinta cumbre de Roberto Benigni nos regala también a uno de los padres que se robó el corazón -y las lágrimas- de millones en el mundo entero. ¿Qué serías capaz de hacer para que la inocencia de tu pequeño hijo no se contamine con la realidad que te acerca a la muerte? Con bromas en un sombrío campo de concentración, el excéntrico Guido Orifice nos da la respuesta: la vida es un juego en el que uno debe esforzarse para ganar, y continuar viviendo.

domingo, 8 de mayo de 2011

Diez mamitas de película

Según la sabiduría popular, madre sólo hay una. La vida misma lo corrobora y el cine, como parte de la misma, no hace más que confirmar el carácter único que ostenta el ser que nos dio la vida. Retratos maternos que hayan impactado abundan, pero aquí unos diez que, de acuerdo al criterio arbitrario de La Rata Cinéfila, merecen ser recordados.

BAMBI (1942)
Quizás para muchos sea un acto de masoquismo recordar a la madre de Bambi, pero vaya que la muerte de este personaje es una de las escenas animadas más bellas en la filmografía de Disney. Diálogos casi inexistentes y animación tradicional en su esplendor, son los ingredientes perfectos para mostrar las diversas aristas del alma humana que encarnan cada uno de los animales del bosque y, obviamente, los cazadores asesinos. Imposible contener una lágrima ante este filme del dúo James Algar y Samuel Armstrong.

PSICOSIS (1960)
Al parecer, Normal Bates -el asesino en serie de esta obra maestra de Alfred Hitchcock- se tomó muy a pecho su propia y célebre frase"La mejor amiga de todo muchacho es su madre", a tal punto que conservó su cadáver para asegurar su perpetua amistad y la relación dominante que esta ejercía sobre él. Todos ya sabemos hasta dónde llegó este "amor incondicional". ¡Qué miedo!

KILL BILL VOL. 1 / KILL BILL VOL. 2 (2003/2004)
¿Quién podría imaginarse que detrás de una implacable ex asesina se escondía un corazón grande y tierno? Sólo al impredecible Quentin Tarantino se le ocurriría regalarnos uno de los personajes cinematográficos femeninos más raros de estos tiempos: una novia-madre medianamente frustrada que desenfundará una katana para hacer pagar a su ex y a sus ex colegas el tiempo perdido. Como La Novia, Uma Thurman tuvo el papel de su carrera y, además, demostró que la búsqueda del amor y la redención son palabras que pueden escribirse con trazos de sangre. Imperdible.

ALIENS: EL REGRESO (1986)
La teniente Ellen Ripley (Sigourney Weaver en su rol más recordado) nunca tuvo hijos, pero por obra y gracia del guion de James Cameron, terminó "adoptando" a la pequeña Newt (Carrie Henn) para rescatarla -a metralletazos- del planeta invadido con los infames aliens del título. Acción, mucha adrenalina y suspenso en cada minuto. Un referente obligado del cine de ciencia ficción de los ochenta.

ADIVINA QUIÉN VIENE ESTA NOCHE (1967)
Christina Drayton podrá haber dicho que era una mujer liberal en un acomodado barrio de San Francisco, hasta que el director Stanley Kramer la enfrentó a una prueba difícil: ocultar su incomodidad -y desprecio de sus amistades- ante el hecho de que su única hija está a punto de casarse con un hombre negro. La legendaria Katharine Hepburn tuvo una de sus mejores interpretaciones en esta película.

CARRIE (1976)
El listado de madres dominantes en películas de terror es bastante extenso, pero omitir el nombre de la fanática religiosa Margaret White (Piper Laurie) sería un crimen. Sus diálogos son extensos sermones que hacen más intensa la angustia de su telequinética hija Carrie (Sissy Spacek cuando era joven), con quien conforma uno de los binomios madre-hija más conflictivos de todos los tiempos (mérito de Brian de Palma). En EL CISNE NEGRO, la veterana Barbara Hershey es un personaje equivalente.

LOS OTROS (2001)
Poner a mujeres al borde de un ataque de nervios y ante hechos inexplicables es una fórmula que no tiene pierde en el terreno del suspenso y el horror. En este contexto, la gélida Grace tiene la ardua tarea de proteger a sus hijos fotofóbicos de la luz del sol y, además, de la presencia de seres invisibles que los perturban a cada momento. Alejandro Almenábar no tuvo mejor opción que poner a Nicole Kidman al frente del reparto, en uno de los retratos maternales más convincentes y emotivos de la década pasada. Personajes paralelos se encuentran en EL EXORCISTA, con Ellen Burstyn, y en los remakes de EL ARO y AGUA TURBIA, con Naomi Watts y Jennifer Connelly, respectivamente.

LOS CHICOS ESTÁN BIEN (2010)
¿Qué se puede esperar cuando Annette Bening y Julianne Moore tienen los roles principales en una película? Sin duda, dos interpretaciones magistrales. En el debut de la directora Lisa Cholodenko, Bening y Moore encarnan a una pareja de lesbianas que deberán revelar la identidad de su progenitor a sus dos hijos concebidos por inseminación artificial. Una comedia rara, pero muy acorde con los debates sobre la aceptación y los derechos de los homosexuales que abundan en todos lados.

ERIN BROKOVICH: UNA MUJER AUDAZ (2000)
Julia Roberts se alejó momentáneamente de sus edulcoradas comedias románticas, para dar vida a una madre soltera y a una luchadora social que se enfrenta a una compañía que no duda de matar lentamente a una comunidad. Steven Soderbergh se basó en una historia real para rodar esta película que, a pesar de toda su carga dramática, no le quitó a Roberts el título de "mujer bonita". (Vean la foto para comprobar, ñam ñam).

EL SUSTITUTO (2008)
Quien dijo que Angelina Jolie era sólo labios y sensualidad, tiene que ver esta película para comprobar que es un actriz valiosísima si tiene un buen director como Clint Eastwood a su lado. Basado en un hecho de la vida real, el filme nos traslada a la ciudad de Los Angeles en los años veinte, para seguir el sufrimiento de una madre que debe enfrentar la desaparición de su pequeño hijo y la corrupción y abusos de las autoridades policiales. Conmovedora e impactante.

viernes, 22 de abril de 2011

Películas no tan santas para la Semana Santa

¿Aburrido(a) de soplarte BEN-HUR al menos una vez al año? ¿Cansado(a) de que los canales de señal abierta transmitan incansablemente las mismas películas para estas fechas? ¿Harto(a) de que algunos títulos que valen la pena sean vilmente olvidados o, como suele suceder, programados en horas en las que todo el mundo duerme?

Para estos días especiales de Semana Santa, la Rata Cinéfila ha preparado un pequeño compendio de aquellas películas que, por algunas razones, nunca llegarán a la televisión o, si tienes cable, deberías empezar ya mismo a buscar. Advertencia: algunos de estos filmes no son aptos para retinas cucufatas y mentes estrechas.

En su tiempo este musical de Morman Jewison puso a santiguarse a esos millones que se habían acostumbrado a las superproducciones de contenido bíblico. El tratamiento poco convencional de la pasión de Cristo y la inclusión de elementos propios del movimiento hippie, ayudaron a popularizarla y a convertirla, prácticamente, en uno de los últimos hitos del "cine religioso".

Una verdadera joya de la época dorada de Hollywood. Mervyn LeRoy no sólo cuidó cada detalle de la producción y eligió con criterio a estrellas como Robert Taylor, Peter Ustinov y Debora Kerr para los roles principales, sino que le dio intensidad al sacrificio de Pedro y la persecusión a los cristianos con altas dosis de violencia y realismo. Inolvidables las escenas del circo. Recomendación: consigue la versión completa. Realmente un lujo.

Si QUO VADIS? describe a los primeros cristianos como inocentes, este filme de Alejandro Almenábar muestra la otra cara de la moneda: el cruel asesinato de la matemática egipcia Hipatía a manos de los cristianos más influyentes en la Alejandría del siglo V. El director español cuestiona la intolerancia religiosa y las ambiciones personales como pretexto para manipular a las masas. No es un gran filme, pero bien vale la pena apreciar la actuación de Rachel Weisz y la visión que se ofrece de lo que sería el primer antecedente histórico para el origen de la Santa Inquisición.

EL EXORCISTA (1973)
Quizás muchos se pregunten qué hace esta película en esta selección. La respuesta es simple: este filme de William Friedkin retrata, como muy pocas, la eterna lucha entre el bien y el mal. Considerada con justicia como una de las obras maestras del cine de terror, la cinta relata las peripecias de dos curas para expulsar al demonio que ha tomado posesión de la hija de una famosa actriz. El cuarteto conformado por Linda Blair, Ellen Burstyn, Max von Sydow y Jason Miller, ofrece una interpretación más que memorable.

LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO (1988)
O una de las películas más polémicas de la historia. El director Martin Scorsese le imprime realismo y, a la vez, se atreve a salir del relato bíblico para mostrar a un Jesucristo humano que tiene la potestad de elegir su destino y entregarse al mundo y a los placeres de la carne. Desgarradora, intensa y mística, pero también demasiado provocadora para aquellos que están listos para tirar las piedras.

La confesión de un ex sacerdote pederasta es el tema central de este polémico documental de Amy Berg. El filme cuestiona las acciones de la Iglesia Católica, que no dudó en encubrir al padre Oliver O'Grady a pesar de conocer los abusos contra menores de edad que este cometía en algunas parroquias de Estados Unidos. Sin duda, un tema que aún provoca urticaria en el sector más conservador del Catolicismo.

El documental de Heidi Ewing y Rachel Grady sigue a tres niños en un campamento de verano, donde a través de oraciones, cánticos y demás actividades, son formados en la fe para liderar la "reforma moral" y "devolver los Estados Unidos a Cristo". Fanatismo religioso que acaba con una de las etapas más importantes en el desarrollo del ser humano.